La habilidad y el impulso para clasificar son aspectos de la experiencia humana. Tenemos la capacidad de observar, y formular principios generales e hipótesis. La clasificación permite usar la información para fines comunicativos, predicción, explicación e investigación. A veces la clasificación refleja el concepto, pero no se puede convertir en una etiqueta para el paciente ni para su familia, siempre hay una explicación. Todas las construcciones humanas pueden usar, pero no abusar, de los esquemas de clasificación.
Tomàs, J.
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| [PDF]39 Principios y problemas para la clasificación de los trastornos psiquiátricos en el niño y adolescente | 102.76 KB |